Ocho ideas para aprender (más) alemán

Badeschiff
A.V.D.

 

14 de Febrero.- Aprender alemán, como aprender cualquier cosa compleja, es un proceso largo y costoso, que exige voluntad y resistencia a la frustración. Sin embargo, nadie dice que tengamos que ser masoquistas y hacer las cosas más difíciles de lo que ya son. Así que, aquí dejo unos cuantos consejos para aprender alemán más deprisa y de manera más placentera.

 1.- Como primera medida, abandona la autocompasión. No vale para nada, consume mucha energía y, para lo único que ayuda, es para hacerse mala sangre. Sí: las tortillas de patatas del bar de tu pueblo están divinas, y tu madre hace un bacalao con tomate que te mueres y a Belén Esteban se le entiende todo; y, sí, también: el español es un idioma muy fácil que, los austriacos, cabrones de ellos, se empeñan en no hablar. Pero vale ya de llorar: estás en territorio enemigo, así que ponte las pilas y leña al mono, que es de goma.

 2.- Si eres de los que has decidido demostrarle a tu churri que le/la quieres viniéndote a vivir a su país de orígen, pídele que él/ella te demuestre su amor dejándote de hablar en inglés (o en el idioma en que os comuniquéis). La experiencia demuestra que, como dice un amigo mío, no hay mejor método de aprendizaje que un diccionario con piernas. Al principio, quizá sea un poco complicado pero, a la larga, lo agradeceréis los dos. Por no hablar de lo que van a mejorar vuestras relaciones sexuales al evitaros ciertas conversaciones previas que, si bien se mira, sirven para poco.

 3.- Si en este momento te encuentras soltero/a, primero, no desesperes (siempre hay un roto para un descosido). Después: busca amigos germanoparlates o interlocutores germanoparlantes y no les dejes que te hablen en otra cosa que no sea alemán y, si es preciso, recuérdales amablemente que, para ti, aprender el idioma de este país es una prioridad. No sólo habrás dado un paso de gigante a la hora de aprender el idioma, sino que, al poco tiempo, comprobarás sorprendido cómo tu cotización social sube como la espuma.

 4.- Olvídate del español. El alemán y el idioma en que naciste y has crecido se parecen como un huevo a una castaña pilonga. Por no hablar de que las traducciones nunca son totalmente transparentes, porque el idioma es una convención. Acostúmbrate a pensar que las cosas en alemán tienen que tener sentido en alemán, y no en español.

 5.- Busca material cultural destinado a personas con baja formación (por ejemplo, el periódico gratuito Heute o el Österreich) o con una complejidad lingüistica limitada (cuentos para niños). Si fueras una persona germanoparlante, te recomendaría la lectura y estudio semanal del Hola, del Semana y del Pronto. En fin: échale imaginación, busca equivalentes.

 6.- Ten siempre la radio puesta. Parece que no, pero el oido se acostumbra al idioma y el cerebro acaba separando primero las frases, luego las palabras y, en unos meses, verás que todo cobra sentido.

 7.- Canta canciones en alemán. Son un entrenamiento fenomenal para la pronunciación y te obligarán a recopilar vocabulario.

 8.- Intenta ver cine en alemán con subtítulos en alemán. A veces, lo que la gente dice no coincide literalmente con lo que está escrito, pero vas a aprender un montón y, además, desarrollarás la “visualización” de las palabras. Tu ortografía mejorará notablemente.

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