Putin intenta resquebrajar la unidad de los veintisiete

Rusia ha cortado el suministro de gas a Polonia y a Bulgaria.¿Qué repercusiones puede tener esta noticia en Austria?

27 de abril.- Hace unas semanas, el Gobierno de la Federación Rusa , ahogado por las sanciones, sorprendió a la opinión pública mundial anunciando que sólo aceptaría pagos del gas ruso en rublos. Aquellos países que se negaran a aceptar estas nuevas condiciones verían suspendido el suministro.

El Kremlin (Vladímir Putin, vaya) dio un plazo de adaptación de una semana. Pasada la cual, nos enteramos de que el mecanismo iba a ser el siguiente: los países seguirían pagando, como hasta ahora, en Euros o en Dólares, que son las monedas usuales en el mercado de la energía. Los importes de los pagos se ingresarían en una cuenta del gigante ruso Gazprom, y sería Gazprom quien se encargaría de convertir en rublos el dinero ingresado.

De esta manera, el Kremlin consiguió un doble objetivo: en primer lugar, un golpe propagandístico. El despótico anuncio (que en realidad no cambiaba sustancialmente la situación anterior) buscaba poner en evidencia que el Kremlin seguía manteniendo el control de la situación y que, si quería, podía tener a los socios europeos comiendo de su mano. En segundo lugar, siguió recibiendo fondos que son muy necesarios para el mantenimiento de los gastos militares de la invasión rusa de Ucrania (800 millones de euros al día).

Podríamos añadir un tercer objetivo, y es el de apuntalar el rublo, cuya cotización estaba bastante baqueteada por las sanciones impuestas a la economía rusa.

La Federación Rusa dosifica muy bien su propaganda y, dado que hasta ahora, y en contra de sus previsiones iniciales, la unidad de los 27 sigue siendo sólida, Putin intentó dar ayer otro golpe de efecto para tratar de resquebrajar el consenso de los socios comunitarios.

Ayer supimos que el Kremlin iba a cortar el suministro de gas “solo” a Polonia y a Bulgaria, presuntamente por no querer pagar en rublos.

Asimismo, una nota de la agencia rusa TASS informaba esta mañana de que Austria había accedido también a pagar en rublos su gas, de manera que la Federación Rusa „no se vería obligada“ a cortar el suministro a la República austriaca.

En una comparecencia pública ante los medios, el canciller Nehammer ha desmentido categóricamente esta información. La República austriaca, a través de su empresa, OMV, seguirá pagando los suministros de gas ruso en euros como hasta ahora viene haciendo. El Canciller ha tenido duras palabras de condena a lo que ha calificado como „propaganda rusa“.

¿Qué pasaría si Rusia decidiera cortarle el gas a Austria?

En cualquier caso ¿Qué probabilidades hay de que Rusia cierre el grifo de un día para otro? De momento son bastante reducidas. La experiencia de otros conflictos dice que, tradicionalmente, el Kremlin ha amagado mucho, pero nunca ha dado. Aun así, nadie se atreve a descartar totalmente que Putin, llevado por la desesperación, y necesitado de un golpe propagandístico que compensara los escasos éxitos militares en Ucrania, terminase por cerrar el gas.

En la misma comparecencia ante los medios, el Canciller Nehammer y la Ministra de Protección del clima, Gewessler, han respondido a preguntas de los periodistas con respecto a qué sucedería si Rusia, como temen algunos suspendiera el suministro de gas.

Los miembros del Gobierno han admitido que un evento semejante tendría consecuencias masivas sobre la industria y la economía austriaca.

En este momento, las necesidades de gas de Austria se cubren con un 80% de gas ruso. En el caso de que el Kremlin decidiera cerrar el grifo no habría más remedio que racionar el gas para las industrias.

Como ya informaba Viena Directo, el Gobierno austriaco tiene previsto reunir una reserva estratégica de gas y así mismo tiene el plan de llenar las reservas de gas en un 80 por ciento de aquí al próximo otoño. En este momento, las reservas de gas austriaco están al 18% de su capacidad, lo cual corresponde más o menos al consumo de un mes de invierno.

El Gobierno austriaco ha sido también concluyente.Llenar las reservas no será posible Sin gas ruso.Sin embargo, ya se están haciendo esfuerzos frenéticos para intentar encontrar proveedores alternativos.

Tanto Bulgaria como Polonia que son los primeros países afectados por el Corte del suministro. Tienen, según el Gobierno austriaco, muchas menos dificultades para cambiar sus su mix energético. Bulgaria puede acudir, por ejemplo, a la energía nuclear, en tanto que Polonia está buscando alternativas con un gasoducto desde Noruega.  También tiene acceso al mar, lo que le hace más fácil el aprovisionamiento, por ejemplo, por medio de gas líquido proveniente desde los Estados Unidos. 

A partir del año 2027 Austria podría liberarse de su dependencia del gas ruso. Para eso, sin embargo, tendría que reducir en 5 años, un 25% de su consumo, triplicar las importaciones desde otros países y aumentar la producción propia de biogás e Hidrógeno Verde. Estas conclusiones se deducen de un estudio encargado por el Ministerio Austriaco de protección del clima.

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