
Hay personas que son capaces de dejarse en los trenes las cosas más inverosímiles. La ÖBB ha hecho balance anual.
28 de Diciembre.- Prometo que esta noticia no es una inocentada. En estas fechas en las que el año hace chimpún, menudean los balances de lo ocurrido en los últimos trescientos sesenta y cinco días (o, como dicen los cursis, “durante la última vuelta al sol”).
Uno de los más curiosos que he leído yo hasta ahora es el que ha publicado el departamento de objetos perdidos de la ÖBB, o sea, de los ferrocarriles públicos austriacos, con las cosas que la gente se deja en los trenes.
Mecida por el chacachá del ídem, parece que la gente sufre enormes déficits de atención que le llevan a olvidarse las cosas más inverosímiles. Por ejemplo, una pierna ortopédica. Se conoce que el propietario se la quitó (“ay, cómo me pica el muñón, gensanta”), la puso en un asiento y cuando llegó, pongamos a Bruck an der Leitha, se fue tan pichi con una pierna menos. Por suerte, según afirman desde la empresa de ferrocarriles austriacos, pudo devolverse la prótesis a su dueño y no hubo que lamentar daños personales.
Las personas que cuidan de que todo esté en orden en los trenes que circulan por esta pequeña república han encontrado 45 artefactos de apoyo (muletas, andadores, bastones,etc) pero también 7 audífonos, 3 pares de brackets (“espera, mi amor, que me los quite y así me puedes dar un beso con lengua sin temor a que nos quedemos enganchados”) y cuatro dentaduras postizas.
Parece también que, según el comunicado difundido por la ÖBB, los austriacos se han vuelto más olvidadizos (claro, van todo el día enganchados al móvil y pasa lo que pasa) en 2021 se dejaron olvidados 19.000 objetos, en 2022 27.000 chismes y en el 2023 (claro, había más tráfico debido al fin de la pandemia) 31.700 trastos. Por cierto, todos los objetos que no fueron recogidos por sus respectivos propietarios fueron entregados, según marca la ley austriaca, a una instancia pública.
EL TOP 3 DE OBJETOS OLVIDADOS
En el top 3 de objetos más olvidados tenemos, en primer lugar, mochilas, bolsas y maletas. Casi un tercio de los chismes olvidados pertenecen a esta categoría. En segundo lugar, la gente se ha dejado en los trenes objetos electrónicos, tipo cámaras, móviles, “satisfáyers” y demás (6000 unidades).
La medalla de bronce ha sido para las carteras, dinero, y cosas así.
Son objetos que, más o menos, son esperables pero los austriacos han demostrado que la realidad supera ampliamente a la ficción y se han olvidado también skateboards, esquíes y snowboards y patines.
Los músicos también se han dejado sus instrumentos. Con los encontrados la ÖBB podría montar una orquesta con 54 guitarras, 29 trompetas, 16 instrumentos de cuerda (por ejemplo, violines) e incluso un teclado. No está claro cómo sonaría la cosa, pero oye, la cosa es no tirar nada.
A pesar de que podría decirse que son “la competencia” también ha habido objetos perdidos relacionados con la automoción. 5 matrículas de coches, 20 documentaciones de vehículos y 109 licencias de conducir.
El que esto escribe, sin ayuda ninguna de ChatGPT, no se ha dejado nunca nada en un tren (toquemos madera)

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