¿Cuándo sabremos si las nuevas medidas funcionan o no?-Los hospitales retoman gradualmente su ritmo normal- ¿Cómo van a funcionar las consultas médicas?- ¿Volveremos a ir al cine? – Nuevo medicamento contra el coronavirus- BBC -Dos rebeldes
17 de Abril.- Muy buenos días y bienvenidos a la primera edición de hoy de Viena Directo, con las noticias más importantes a propósito de la pandemia del coronavirus en Austria.
Como siempre, antes de entrar en otras consideraciones, vamos a dar las cifras, que siguen siendo muy buenas.
Con fecha de hoy, estado de las ocho de la mañana, había en Austria 14.484 casos positivos de coronavirus en Austria. A esa hora poco más o menos se habían hecho en austria 169.272 tests.
9704 personas habían sido dadas de alta y, desgraciadamente, 431 habían fallecido.

-Como saben los lectores de Viena Directo, el pasado día 14 martes empezó lo que el Gobierno de Esta Pequeña República llama „la nueva normalidad“ o también „la segunda fase“ (en España, por ejemplo, se ha utilizado el verbo „desescalar“ para decir más o menos lo mismo).
O sea, que ha empezado una nueva etapa en la que, una vez se ha decidido que el contagio está más o menos contenido (aquello de „aplanar la curva“) se puede empezar a incrementar poquito a poco el contacto social, al objeto, sobre todo, de reducir el impacto económico del coronavirus.
Hoy, el Ministro de Sanidad, Sr. Anschober, ha declarado que, a partir de mediados de la semana que viene (o sea, habrán pasado ya casi diez días) el Gobierno espera poder evaluar los primeros efectos de esta „perestroika“ pandémica (para aquellos de mis lectores que llegaron un poquito más tarde que yo a esta fiesta, la Perestroika no es ningún movimiento sexy procedente de la Europa del este -no busquen en vano- sino la palabra con la que se designó la apertura que marcó el final de la extinta Unión Soviética).
Anschober también ha explicado que, después del comercio y el deporte (en este post nos vamos a ocupar también de la cultura) se irán abriendo poco a poco los hospitales.
Como saben mis lectores, los hospitales se pusieron en Austria „en hibernación“ al objeto de liberar recursos para la lucha contra el coronavirus. Por ejemplo, se anularon citas y se pospusieron operaciones.
A partir de ahora, el sentido de las medidas será el contrario y los hospitales, poco a poco irán recuperando su ritmo de trabajo normal (siempre con una mano puesta en el „freno de emergencia“ del que habla todo el mundo, para el caso de que el virus nos diga lo de „rebrota, rebrota y en tu culo explota“).
En cualquier caso, las medidas de restricción de visitas en los hospitales y residencias de ancianos no se han levantado. En cuanto a las consultas de los médicos, se seguirá como hasta ahora dando cita telefónica a aquellas personas que lo necesiten y los médicos tendrán que garantizar la famosa distancia de seguridad en la sala de espera.
Tanto médicos como pacientes deberán llevar mascarilla.
-Hoy también se ha pronunciado a este respecto de la evolución de las cifras el Sr. Herwig Ostermann, que es el director de Gesundheit Österreich GmbH.
El Sr. Ostermann ha dicho que el incremento de la capacidad de hacer tests en algunos Bundesländer ha producido algunas discrepancias con los modelos con los que trabaja el Gobierno y que ha habido que corregirlos para hacer los pronósticos más fiables. En cualquier caso, la fiabilidad de los modelos es de un 97% (que es muchísimo, en mi opinión). Ostermann supone que, a partir de la semana que viene, tendremos un número de nuevos infectados diarios de entre 100 y 150 y que, el viernes que viene andaremos por los 15.400 infectados en Austria.

-En la comparecencia del Gobierno de hoy les ha tocado tomar la palabra al vicecanciller Kogler (Verde) y a su compañera de Partido Ulrike Lunacek, Secretaria de Estado para la Cultura.
A los dos les ha tocado dar, al alimón, malas noticias para el mundo de la cultura.
Han anunciado que este será el último sector en el que se practicará „el desescalamiento“ (o la „desescalación“, o como se diga).
De momento, los museos podrán abrir a partir del 18 de mayo pero quien quiera ir a ver las maravillas de Murillo y Rafael, como en la copla, tendrá que hacerlo oportunamente protegido con mascarillas.
Asimismo, los museos tendrán que garantizar la distancia de seguridad pertinente y será como en las tiendas. Habrá un visitante por cada veinte metros cuadrados.
Hasta el 31 de Agosto no habrá ningún acto de masas, esto es, conciertos o festivales de música en los que se puedan registrar aglomeraciones.
De cualquier manera, el Gobierno dará informaciones más concretas a partir de mediados de mayo (cuando se conozca mejor la evolución de los datos de contagios, como es natural).
Lunacek ha anunciado que se arbitrarán mecanismos financieros para ayudar a las casi doscientasmil personas que, de una manera u otra, trabajan en la cultura y que estos fondos llegarán también a las ONGs.

Se supone que, con los datos que hay hoy, los cines podrían abrir de nuevo en septiembre y con los teatros se está sopesando también lo que se podría y no se podría hacer.
Estos días atrás, por ejemplo, Antonio Banderas daba una serie de recetas que, en su opinión permitirían abrir los teatros pero, a mi juicio, contenían una carencia muy grave. Todas ponían énfasis en proteger al público, pero ¿Qué pasa con los actores? Imaginemos que el galán le tiene que dar un beso de tornillo a la primera actriz. Pues ya tenemos la distancia de seguridad que se va a la porra.
A partir del primero de junio se volverá a poder ensayar (los cantantes de ópera por ejemplo, son como deportistas que tienen que tener entrenada la voz) pero solo en el ámbito profesional.
En el ámbito del teatro de aficionados (!Mis Soles del Sur!) nada de nada.

-De cualquier manera, hay espacio para la esperanza (que es lo último que se pierde). Según parece, un medicamento de la farmacéutica estadounidense Gilead está funcionando para tratar el coronavirus.
Se trata, según la Clínica Universitaria de Chicago, de un medicamento que se desarrolló originalmente para tatar el Ébola y que se llama Remdesivir. Sus efectos se centran en bajar las fiebres altas y reducir los síntomas de enfermedad pulmonar.
Casi todos los pacientes tratados con esta medicina pudieron dejar el hospital en menos de una semana y aunque los datos tienen que ser analizados todavía con más calma, parece que podemos albergar algunas esperanzas.
A pesar de todo la Clínica Universitaria ha explicado por correo electrónico que los datos pertenecen a un estudio interno, que están sin analizar y que han sido publicados sin permiso de la institución.
Así que a lo mejor no hay que echar las campanas al vuelo demasiado pronto.

-Y hablando de campanas. El cura párroco de la Catedral de San Esteban de Viena, y uno de los sacerdotes más mediáticos de la Iglesia austriaca, Sr. Faber, ha mostrado su esperanza de que el Gobierno autorice pronto que se abran los templos.
Al Sr. Faber le parece una contradicción que los austriacos puedan comprar tornillos en los supermercados de bricolaje (o ricos panes de la marca Felber) pero que no se pueda decir misa.
O sea, el viejo dilema entre la materia y el espíritu.
Según las ordenanzas vigentes, no habrá grandes manifestaciones religiosas hasta primeros de junio (por lo menos).
A pesar de todo, el señor cura párroco se ha mostrado conforme con las medidas del Gobierno, porque le parecen imprescindibles para salvar vidas.
Asimismo, ha dicho que él personalmente, no ha anulado todas las bodas y bautizos que tenía en su agenda, sino que ha intentado posponerlos.

-Y para postre, como siempre, una noticia sobre los rebeldes del coronavirus. Ayer, en la bonita localidad de Pongau (marco incomparable de belleza sin igual) dos ciudadanos checos (uno de 28 y otro de 36 años) iban paseando sin guardar las distancias necesarias y, naturalmente, sin dejarse impresionar por dos agentes de la autoridad que andaban por allí controlando.
Las fuerzas del orden les pidieron que guardaran las distancias, pero ellos, rebeldes, rehusaron hacerlo, de manera que los detuvieron. Los dos hombres no solo van a ser multados por una infracción contra la ordenanza del coronavirus, sino también por haberse resistido a la autoridad.
En fin, y con esta noticia, me despido de mis lectores, como siempre, hasta las ocho. Esperando que hayan encontrado este resumen útil y entretenido.
Hasta entonces, les deseo lo mejor.

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