Amor de madre (austriaca)

madre e hijaHoy, segundo domingo de mayo, se celebra en Austria el día de la madre.

10 de Mayo.- Al objeto de que no coincida con el primero de mayo, día del trabajo, el día de la madre (Muttertag) se celebra por estos pagos siempre un domingo más tarde que en España.

En otro post de Viena Directo, hace ya mucho, conté los porqués y los cómos del día de la madre, así que hoy, una vez resuelto ese tema (check!) vamos a hacer un repaso a la figura de Grandes Madres Austriacas de Todos los Tiempos (chacháaaaaan!!!!)

 Maria Theresia

La primera de nuestra lista de campeonas de la maternidad es la emperatriz Maria Theresia. Casada con Francisco Esteban de Lorena, un hombre en el que la portentosa inteligencia no se unía a un físico que pudieramos calificar de apolíneo precisamente, Maria Theresia puso en este mundo nada más y nada menos que diecisiete criaturas. Viniendo de donde venían las dichas criaturas, no es extraño que entre la descendencia de Maria Theresia y del Sex Machine de su marido hubiera dos emperadores y una reina de Francia, Maria Antonieta, de la que su madre tenía una opinión bastante pobre, por cierto, de la que han quedado rastro en numerosas cartas en donde la matriarca de la familia insta a su hija a comportarse con un poco de sentido común y le recrimina tener la inteligencia de una ameba. Pero ya se sabe: la muerte cerebral en algunos casos pasa desapercibida durante años.

Habsburger Stammbaum

La siguiente de nuestra lista de supermamás austriacas está Agnes de Weiblingen, la santa esposa (y nunca mejor dicho) del emperador Leopoldo III (el famoso “Poldi” de Klosterneuburg). Esta señora, que vivió a finales del siglo XI, pasó por la experiencia del parto dieciocho veces (debía de quedarse embarazada solo con que su “Polete” le echase una mirada un poco cariñosa) y es la demostración de que los santos, señora, cuando se lo proponen también son unos tigres en el lecho. Hasta la fecha, Leopoldo III ha sido el único político austriaco que ha sido elevado a los altares y demuestra que aquello del celibato no es condición indispensable para gozar de la simpatía del Altísimo y de la predilección del Espíritu Santo (así que nada, señores, a no hacerle caso a los del partido de la sotana y a echar muchos coitos, que es muy bueno para la piel). Por cierto, mientras él, Leopoldo, es el santo patrón de Baja Austria y Viena (y de los funcionarios) ella, la pobre, nada de nada ¡Qué machista es este negocio!.

 

La tercera madre de la que hablaremos hoy cobra tintes míticos, gracias al cine: se trata de la archiduquesa Sofía ( en realidad Sophie Friederike von Österreich, de soltera, Sophie Friederike Dorothea Wilhelmine von Bayern). La muchacha era mona de jovencita pero la verdad es que le tocó un destino mucho peor que a su nuera, Sissi. En 1824 cuando tenía 19 años, la casaron con el archiduque Francisco Carlos de Austria el cual, según todos los indicios, era un “borderláin”.

En estas condiciones, Sofía tuvo que sobreponerse a sus problemas de salud y a varios reveses familiares, hacer de tripas corazón y ser ella la que llevase los pantalones en casa, lo que en la familia Habsburgo quería decir llevar los pantalones del imperio. Desde el segundo plano que entonces la sociedad imponía a las mujeres, Sofía dirigió el imperio con mano de hierro, yuguló las sublevaciones progresistas, implantó una política neo-absolutista (hoy la hubiéramos calificado de dictatorial) y brujuleó para que ascendiera al trono el mayor y también el más enmadrado de sus hijos, que pasaría a la historia como el emperador Paco Pepe.

Por cierto, la Historia ha sido algo injusta con la archiduquesa Sofía, la cual, a pesar de tenerlos bien puestos y ser una mujer de aguda inteligencia política (siempre dentro del lado facha-monárquico, claro está) no le hizo la vida imposible a (la loca de) su nuera Isabel.

Escritorio de la archiduquesa Sofía

O, si le hizo bullying, por lo menos se lo hizo sin que quedaran rastros, porque en ningún documento que se haya conservado (y se han conservado casi todos) la señora dijo una palabra más alta que otra sobre su nuera Isabel. Sí que expresó gran descontento por su hijo Luziwuzi, la “Priscilla reina el desierto” de la familia, y el golpe más duro que sufrió fue cuando su hijo Maximiliano, al que estaba muy unida, fue fusilado por los revolucionarios mexicanos. Escribiendo este artículo, por cierto, me he enterado de que la pobre Sofía murió de pulmonía (y me ha salido un pareado) después de una visita al Burgteather, un edificio vetusto, ya se sabe, donde hay muchas corrientes. Su marido (el tonto) la sobrevivió aún seis años y fue el último (hasta 2011, cuando murió su nieto Otto de Habsburgo) a quien despiezaron para enterrar diferentes órganos en diferentes iglesias de Viena.

______________________________________________________

Entradas¿Has participado ya en el #Conchiconcurso de Viena Directo? !Hoy es el último día! Puedes hacerlo siguiendo estos sencillos pasos:

Conchiconcurso 4Hazte fan (o fana) de la página de Facebook de Viena Directo (solo tienes que pinchar aquí y darle a Me gusta)

Conchiconcurso 3Localiza el post del #Conchiconcurso y escribe el título/s del /los post/s de Viena Directo que más te hayan gustado y la razón de por qué te han gustado.

Conchiconcurso 1Recuerda que el plazo se acaba este domingo, día 10 de Mayo.

La respuesta más original, ganará dos entradas para el Family Show de Eurovisión del día 23 de Mayo !Participa y gana con nosotros!

Articulo publicado en Historias de la Historia. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.