
De lugar de «peregrinación» neonazi a comisaría de policía: Austria reconvierte la casa natal de Adolf Hitler en Braunau am Inn para neutralizar su simbolismo y disuadir a extremistas.
24 de Julio.- En la bonita localidad de Braunau am Inn hay un edificio construido en el siglo XVII. La dirección es Salzburger Vorstadt 15. No tendría nada de particular, si no fuera porque, a finales del siglo XIX, nació en una de sus habitaciones uno de los personajes más repulsivos de todos los tiempos: Adolf Hitler.
Hitler y su familia pasaron en Braunau solo tres años y luego se marcharon siguiendo al patriarca, Alois Hitler. Sin embargo, ya en vida del dictador, la casa de Vorstadt 15 se convirtió en un lugar de peregrinación para fanáticos nazis, un poco como si buscaran el rastro de un portal de Belén siniestro y diabólico. El propio Hitler no demostró nunca demasiado interés por su casa natal (probablemente, porque su historia familiar le traía malísimos recuerdos o porque no quería admitir ser hijo de una familia de clase baja) y solo pasó por ella de camino a Viena, tras la anexión. Y aún eso, fugazmente.
Después de la guerra, cuando Hitler hizo de este mundo un lugar mejor por el sencillo método de morirse, la casa de Braunau pasó por diferentes usos, como una escuela o, simplemente, la falta de utilización, hasta que el Estado austriaco la expropió. Durante todos estos años, la casa ha sido un destino predilecto para nazis fanáticos (también para personas que no estaban demasiado en sus cabales, ambos grupos se cruzan frecuentemente). A los ciudadanos de Braunau no les gustaba nada este trasiego de gente y menos aún que el nombre de su ciudad se uniera al de lugares como Amstetten, famosa por su “monstruo” o Puerto Hurraco, también conocida por su crimen.
Desde que el Gobierno austriaco se hizo con la casa natal de Hitler, se planteó qué hacer con el edificio. Hubo ideas para todos los gustos, desde un museo hasta un parque (lo cual hubiera conllevado la demolición del edificio). Se consideró que ninguna de estas posibilidades resolvía el problema principal, y es la atracción que provoca en mucha gente este lugar. Se decidió que la única manera de “resignificar” el edificio era convertirlo en una comisaría de policía. Las obras se han alargado un poco debido a la pandemia, pero estos días el ministro del interior de Austria ha inaugurado la nueva comisaría de policía de Braunau.
En su discurso, Karner ha dicho que, hoy en día, la policía está justo para lo contrario que estaba durante el nacionalsocialismo, esto es, para “servir y proteger” según el famoso lema. Servir al ciudadano y proteger el Estado de Derecho. Se piensa además, que el hecho de que los policías estén de guardia las veinticuatro horas actuará como efecto disuasorio para que los “peregrinos” dejen de acudir Braunau. Se han tomado todas las medidas necesarias a este respecto. Incluso, los escombros de la reforma se han llevado a un lugar secreto, para que los neonazis no puedan hacer como con el muro de Berlín y vender “cachitos” de la casa como reliquia.
Por si no has tenido tiempo de leerlo todo (*)
El edificio de la calle Vorstadt 15 en Braunau am Inn (Austria) es conocido por ser el lugar de nacimiento de Adolf Hitler, lo que lo convirtió durante décadas en un centro de «peregrinación» para fanáticos neonazis, con la consecuente molestia para los habitantes de la localidad. Tras su expropiación por parte del Gobierno austriaco y un largo debate sobre su destino, la casa ha sido reconvertida en una comisaría de policía para «resignificar» el lugar, disuadir a los extremistas mediante la presencia policial continua y evitar que se siga asociando la ciudad con la figura del dictador.
3 Ideas Principales
- Atracción de extremistas y rechazo local: A pesar del poco interés que el propio Hitler mostró por la vivienda y de sus diversos usos tras la guerra, el edificio se convirtió en un punto de reunión para fanáticos neonazis, generando un fuerte rechazo entre los vecinos de Braunau am Inn.
- Reconversión en comisaría de policía: Para erradicar la fascinación neonazi y neutralizar el simbolismo del lugar, el Gobierno austriaco optó por transformar el edificio en una comisaría, bajo la premisa de representar los valores actuales de servicio al ciudadano y protección del Estado de Derecho.
- Medidas de disuasión y control: Además de la presencia policial las 24 horas como factor disuasorio, se tomaron precauciones adicionales como trasladar los escombros de la obra a un lugar secreto para evitar que se comercialicen como reliquias.
(*) Resumen obtenido por IA

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