Para insultar en alemán como Dios manda

Tragafuegos
Para echar fuego por la boca (A.V.D.)

 

¿Tu novio es un Hollodri? ¿Estás harto de que tu suegra diga que eres un huevo pasado por agua? ¿El saber qué son todas estas cosas te quita el sueño? !Este post es el fin de tus problemas!

21 de Marzo.- Mis lectores están, felizmente, al quite y, en cuanto ven alguna noticia que pueda encajarme para un post, tienen la amabilidad de  mandármela.

Así ha sido con mi profesor de esquí, el cual me remitió hace días la noticia de un curso que organizó el fin de semana pasado la Volkshochschule del barrio vienés de Meidling (en España, una Volkshochschule sería una Universidad popular). El curso se llamaba, Schimpfen in Wien, o sea, “Decir tacos en Viena” (en Español existía “jurar” como sinónimo de Schimpfen, pero creo que está tan anticuado como decir “alfeñique” o “botarate”).

Antes de entrar en el meollo del asunto, quisiera decir que, al enterarme de la noticia, se me quedó el corazón partío. Sí.

Como contribuyente a que las arcas de EPR  estén boyantes, me pareció sinceramente una pollez gastar dinero público en una cosa semejante. Como emigrante, eso sí, lo encontré regio, que hubiera dicho el papa Paquirri con su acento porteño.

A lo que vamos.

En el artículo se repasaban algunos términos curiosos que nos dejamos en la primera parte del Diccionario Secreto dedicados a estos menesteres. Así que, al objeto de darles a mis paisanos armas para que se defiendan si las cosa se les pone fea, vamos a echarle un vistazo a las maneras diversas en que los aborígenes se insultan los unos a los otros.

Dicterios procedentes del reino animal.

Angsthasse (angsjase): literalmente, algo así como “liebre miedosa”. Cobardica. Como sinónimo, proponemos también weichei (vaijai), “huevo pasado por agua”.

-Tal como ocurre en España, los tacaños son comparados con los buitres. Si su santo se estira menos que el portero de un futbolín, hará usted bien en motejarle de Aasgeier (asgáia). Aas significa carroña y geier, el pájaro que vuela en círculos cuando huele a muerto.

-Los pavos españoles son muchachos o muchachas desgarbados en plena eclosión de las hormonas. Se habla también (se hablaba, me temo, ahora se dice “petting”) de “pelar la pava” como sinónimo del tonteo que, a esas edades, precede al peligro de embarazo no deseado. En alemán, “sinencambio”, los pavos son personas orgullosas, fátuas, con ínfluas. Su insulto es Pfau (fau).

-Neidhammel (naidjámel) son los envidiosos cochinos. De Neid, envidia y Hammel (carnero).

-Las madres que, a pesar de las facilidades ofrecidas por EPR, mandan a sus churumbeles al Kindergarten antes de cumplir el año, son calificadas entre dientes Rabenmutter (rabenmúta). Raben, por los cuervos, mutter por madre. En bien de la corrección política, diremos que también puede haber padres cuervos, pero yo solo he escuchado la variante femenina.

Ochse (oxe), es un buey, y designa a una persona de entendederas escasas; el pobre borriquillo, Esel (esl), allá como aquí, tanto de lo mismo. La vaca, de tantas utilidades y que en alemán se llama Kuh, presta su nombre también a los bobalicones. También podremos referirnos a un imbécil llamándole Abgeschnittener (Obgsnitena), salpicado. Vocablo de origen enigmático, que lo mismo viene de que a los tontos –con perdón- se les ahuyentaba echándoles agua a los pies –hirviendo o fría, según la estación.

-Capítulo aparte merece nuestro amigo el cerdo (oink, oink). Si le decimos a alguien que es un Sauschädel (saushédl), literalmente, cabeza de cerdo. Le estamos llamando guarro en su cara, pero de una forma menos grave en la escala de Richter del insulto que si le llamamos Sau. Por cierto “Drecksau”(dreksáu) es horrorosamente vulgar y solo apto para ser utilizado en ambientes prostibularios.

-Una palabra que, en labios de un hombre es menoscabante para una mujer es “Weib” o su plural “Weiber”. Weib ocupa la misma región semántica que en español “hembra” y ha sufrido la misma deriva en su uso. En tiempos de Galdós, se decía que una familia tenía ocho hijos, tantos varones y tantas hembras. Sin embargo, hoy en día yo no escribiría nunca lo mismo. En alemán, en uno de los trozos más famosos de La Viuda Alegre, de Léhar, se dice que “Der Studium der Weiber ist schwer” (o sea, que no hay quien entienda a las hembras). Hoy, las feministas encuentran este pasaje ampliamente ofensivo y, cada vez que lo cantan, se tapan los oidos.

-Insultos o descalificaciones dedicadas al varón, y con esto terminamos. Muttersöhnchen (Mutasongen), literalmente hijito de mamá. O sea, cobarde o huevo pasado por agua. Taugenichts (taugenix), que no es ningún personaje de Astérix, es un bueno para nada. Un Hallodri (jalódri) es un picaflor o un catacaldos. O sea, aquel que va con unas y con otras y no se queda con ninguna. Y por último, al hombre fantasmón, el que, como en el parchís, se come una y cuenta veinte, se le lama G´schichtldrucker (Gshijtldruca).

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