El día 25 de Julio de 2020 se presentó en Madrid la punta de lanza del (afortunadamente poco exitoso) negacionismo español. El debú estuvo a la altura de las expectativas.
RESUMEN DE LO PUBLICADO :
Casi al mismo tiempo que la pandemia de coronavirus surgió el negacionismo, como un movimiento que intentaba encontrar « verdades alternativas » al hecho incuestionable de que la gente se contagiaba y moría a causa de una enfermedad nueva.
El negacionismo ha pasado por distintas fases. El negacionismo se sostiene sobre las respuestas a tres preguntas básicas: ¿Qué ha pasado? Una „mentira“ se ha impuesto a nivel mundial ¿Cómo ha pasado? Mediante una falsificación („la más grande de la Historia“) perpetrada por diferentes instancias.
La segunda fase del negacionismo consistió en afirmar que la CoVid era inofensiva para la inmensa mayoría de la población y que, por lo tanto, las medidas para controlar la pandemia eran contraproducentes o nocivas.
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8 de Diciembre.- Releyendo los capítulos anteriores de esta serie, creo que mi necesidad de organizar toda la información que he reunido en el último año y medio ha dado como resultado un sesgo.
Cualquiera que lea lo anterior, puede caer en la tentación de interpretar algo que yo no he querido decir y es que el negacionismo (o eso que, por comodidad, estoy llamando así) es una realidad organizada, con un discurso estructurado, previsible en su articulación y sus consecuencias.
No es exactamente así.
En realidad, una de las dificultades con las que me he encontrado a la hora de escribir estos textos es exactamente que, al ser el negacionismo un conjunto de discursos, de lo que podríamos llamar „islas temáticas“ que, con mucha frecuencia, nacen en entornos intelectuales marginales, alejados de lo que en inglés se llama „mainstream“, las herramientas a las que normalmente estamos acostumbrados para entender no sirven.
Estas herramientas, que todos aprendemos en nuestra etapa escolar, se basan normalmente en la búsqueda de pautas, de repeticiones.
En el negacionismo, esas pautas, esas repeticiones no se dan tanto en los contenidos que, como hemos visto, mutan dependiendo de las circunstancias, como en ciertas tendencias a la hora de construir unas narrativas destinadas al proselitismo.
Como todos los movimientos marginales, el negacionismo es forzosamente circular y autorreferencial y una gran parte de su discurso (o de lo que, como veremos más adelante, cuando hablemos de las características de la comunicación negacionista, tiene una apariencia de discurso, pero no lo es) está construido mediante una serie de pequeños fragmentos codificados que actúan como señal de reconocimiento para iniciados.
De todas maneras, como digo, pienso dedicarle un capítulo o varios a estas cuestiones, que a mí me han resultado interesantísimas, en tanto que pueden ser aplicables al desmontaje de otros discursos como el neonazismo que, como el negacionismo o la conspiranoia, crecen en la marginalidad y, debido al marco legal y a la aceptación social tienen que desarrollarse, en parte, en una cierta clandestinidad.
(Clandestinidad que, por cierto, ha tomado otro significado a partir del surgimiento de las redes sociales).
Continuando con el tema que dejé en el telar en el capítulo anterior: el caso específico de Médicos por la Verdad, rama española.
El grupo más prominente del (afortunadamente poco exitoso) negacionismo español.

MÉDICOS POR LA VERDAD ESPAÑA: HAY ALGO QUE NO ES COMO ELLOS DICEN
Médicos por la Verdad (España) se presenta en sociedad el día 25 de Julio de 2020 en un acto, profusamente difundido por las redes sociales, celebrado en el madrileño Palacio de la Prensa.
Sus convocantes lo venden como una „rueda de prensa“, pero los periodistas presentes en el acto no tienen permitido hacer preguntas.
Se trata pues de un mero acto publicitario en el que se vierten todo tipo de teorías abstrusas a propósito de la pandemia.
Interviene la doctora Natalia Prego Cancedo, por ejemplo.
Antes de esta aparición estelar en el Palacio de la Prensa, Prego Cancedo ya es conocida por diversos audios y vídeos virales en los que ha difundido diversas teorías negacionistas y conspiranoicas.
Durante la presentación en sociedad de Médicos por la Verdad dice por ejemplo que la pandemia ha terminado en España (y que, por lo tanto, todas las medidas para intentar controlarla son inútiles).
Se apoya para ello en un gráfico del Instituto de Salud Carlos III publicado el 29 de Mayo. Dos días antes de esta „rueda de prensa“ el ISCIII ha publicado otra versión del mismo documento, actualizada, en la que puede verse que en España sigue habiendo crecimiento de los casos y que, por lo tanto, la pandemia está muy lejos de haber terminado.
Prego Cancedo, naturalmente, también habla de las mascarillas, citando el famoso documento de la Organización Mundial de la Salud del 6 de Mayo de 2020, en donde se pedía a los Gobiernos que no alentasen a la población a usar mascarillas y que las resevasen para los profesionales sanitarios y para aquellas personas que presentasen síntomas de la infección.
Dos meses más tarde, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud actualizó su postura y recomendó el uso de la mascarilla en entornos cerrados, en sitios en donde no se pudiera mantener la distancia de seguridad y en los transportes públicos (entre otros).
¿Desconocía Prego Cancedo esta actualización? No, por cierto, pero hay que pensar que deliberadamente „escamoteó“ al público asistente al acto en el Palacio de la Prensa esta parte que no le convenía que supiera y, en cambio, hizo mucho énfasis en los riesgos e inconvenientes que la Organización Mundial de la Salud, en la misma actualización, había asociado al uso de mascarillas.
Y ni eso.
Prego Cancedo, durante este acto, cuya grabación está disponible en internet, dice que el uso de mascarillas, según la OMS „puede producir enfermedades respiratorias“, lo cual es falso. Lo que dice la Organización Mudial de la Salud es que puede producir „problemas para respirar, dependiendo de la mascarilla utilizada“.
Durante el acto de presentación de Médicos por la Verdad España también interviene la doctora Maria José Martínez Albarracín.
Martínez Albarracín empieza por decir que las PCR dan „un montón de falsos positivos“ sin aportar ningún tipo de dato científico que sostenga esta afirmación y después pasa a recomendar una sustancia (peligrosa e ilegal en España, por cierto) para „curar“ el coronavirus. Se trata del llamado Suplemento Mineral Milagroso (MMS por sus siglas en inglés) o dióxido de cloro.
Antes de que algunas personas de fuera del ámbito científico lo promoviesen como medicamento que „cura“ el coronavirus, el dióxido de cloro se postulaba también como bálsamo de fierabrás para diversos trastornos como, por ejemplo, el autismo.
Por cierto, el bulo del dióxido de cloro ha tenido un largo recorrido en los entornos negacionistas y no ha dejado de causar víctimas, algunas incluso mortales.
La última ha sido uno de los líderes de los antivacunas austriacos, Johann Biacsics, el cual, enfermo de coronavirus, rechazó un tratamiento hospitalario basado en la evidencia científica y falleció después de intentar curarse con cloro.
Durante este acto de Médicos por la Verdad y, para que se vea cómo los bulos que se suscitan en el universo negacionista caducan a una cierta velocidad, también se mencionó la supuesta correlación entre la vacuna de la gripe y la propensión a contraer el coronavirus (por supuesto, sin aportar ningún dato científico concreto). Por supuesto, y de acuerdo con la evidencia científica disponible, este bulo no se sostiene por ninguna parte. No hay pruebas -ni las habrá- de que la vacuna contra la gripe debilite las defensas (cuando lleguemos al „antivacunismo“ este bulo de un supuesto efecto adverso en las defensas volverá a salir, por cierto).
La guinda del pastel, por último, la puso el propio presentador del acto cuando afirmó que había „pruebas o una alta sospecha -¿En qué quedamos, rey moro?- de que la contaminación electromagnética y la tecnología 5G“ están detrás de la CoVid.
(Este es otro bulo del que, por cierto, hace meses que no se escucha nada).
Como todo el mundo sabe, la CoVid se contagia básicamente por aerosoles y no por ondas electromagnéticas (este es el nivel).
Mañana: lo bueno y lo popular


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